Los Milwaukee Brewers conquistaron su primer título de Serie Mundial al vencer 4-1 a los Tampa Bay Rays en el Juego 5, disputado el 28 de octubre en Tropicana Field, en St. Petersburg.

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Milwaukee tomó la delantera en la segunda entrada cuando Brice Turang conectó un doble y Cooper Pratt lo impulsó con sencillo, y fue ampliando la ventaja hasta el quinto y sexto episodios. En la quinta, Pratt anotó con imparable de David Hamilton; en la sexta William Contreras pegó un doble productor que remolcó a Christian Yelich y más tarde Pratt elevó de sacrificio para el 4-0.

El abridor Jacob Misiorowski dejó a los Rays sin carreras en 5⅔ entradas, permitiendo dos hits, con una base por bolas y dos ponches, antes de salir por un calambre en la pantorrilla derecha tras 86 pitcheos. JoJo Romero entró para conseguir el último out del sexto; Romero, Abner Uribe y Trevor Megill se encargaron del resto del relevo y cerraron las últimas 3⅓ entradas.

Tampa Bay evitó la blanqueada en la novena con un doble productor de Chandler Simpson que llevó al plato a Liam Hicks, pero Richie Palacios fue retirado en la jugada final y Milwaukee selló el campeonato ante 40,489 espectadores.

William Contreras recibió el premio Willie Mays como Jugador Más Valioso de la Serie: terminó bateando .381 (ocho hits en 21 turnos) con cuatro carreras impulsadas y además neutralizó cuatro intentos de robo en la serie. Cooper Pratt aportó dos carreras producidas y Brice Turang terminó con doble, una anotada y un robo.

La victoria cerró una serie en la que Milwaukee dominó con 51 hits y 25 carreras en total; Tampa Bay quedó limitado a seis carreras en sus últimas 38 entradas del enfrentamiento. En la temporada regular los Brewers habían firmado marca de 103-59, el mejor registro de la MLB y récord de la franquicia, y llegaron a esta Serie Mundial con una postemporada de 11-2.

El mánager Pat Murphy atribuyó el título al carácter del grupo y al apoyo de los seguidores de Milwaukee y Wisconsin, y dijo que el equipo se mantuvo “sin dejarse abatir” después de la derrota en el Juego 4. Tras recibir el galardón, Contreras declaró: «Hoy siento que soy el mejor catcher del mundo».

Con el triunfo 4-1 en el Juego 5, Milwaukee cerró la Serie Mundial 4-1 ante los Rays y aseguró el primer campeonato de la franquicia en las Grandes Ligas desde la era de los Braves en Milwaukee en 1957.