El papa León XIV reforzó este domingo en Lourdes su rechazo a la eutanasia y a la muerte médicamente asistida, en momentos en que Francia acaba de incorporar a su legislación un derecho a la ayuda a morir bajo determinadas condiciones. Durante un encuentro con personas enfermas y personal sanitario, el pontífice sostuvo que la dignidad humana no depende del estado de salud y pidió rechazar lo que describió como una “falsa compasión” frente al sufrimiento.
El pronunciamiento se produjo en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, uno de los principales centros de peregrinación católica del mundo y un sitio especialmente vinculado con personas enfermas o con discapacidad. León XIV insistió en que la atención médica debe mantenerse enfocada en acompañar y cuidar al paciente, incluso cuando enfrenta enfermedades incurables o dolores intensos.
Durante su mensaje, el papa afirmó que “lo que es legal no es necesariamente moral” y cuestionó que provocar intencionalmente la muerte pueda convertirse en una respuesta normalizada frente al sufrimiento. También dirigió un llamado al personal sanitario para preservar el sentido del cuidado y fortalecer el acompañamiento de quienes atraviesan enfermedades graves.
La postura del Vaticano aparece en medio de un cambio importante en la legislación francesa. La Asamblea Nacional aprobó definitivamente el 15 de julio una ley que establece el derecho a la ayuda a morir para personas que cumplan determinados requisitos médicos y legales. El Consejo Constitucional declaró el texto conforme a la Constitución el 14 de agosto y el presidente Emmanuel Macron promulgó la ley el 18 de agosto.
La norma contempla que una persona pueda solicitar una sustancia letal y administrársela por sí misma o, cuando físicamente no pueda hacerlo, recibirla con intervención de un médico o personal de enfermería, siempre dentro de los criterios establecidos por la legislación. La aprobación cerró varios años de discusión política y parlamentaria en Francia sobre el final de la vida.
El tema de la dignidad humana ya había ocupado una parte importante de la visita de León XIV a Francia. Durante su encuentro del viernes con autoridades encabezadas por Macron en el Palacio del Elíseo, el pontífice habló sobre los límites éticos del desarrollo científico y tecnológico y advirtió sobre decisiones que, bajo una apariencia de solución al sufrimiento, pueden terminar afectando el valor atribuido a la vida humana.
En ese mismo discurso vinculó estas preocupaciones con el desarrollo de la inteligencia artificial y advirtió sobre el riesgo de construir un “paraíso de las máquinas” en el que la tecnología termine condicionando las decisiones humanas. León XIV ha insistido durante su pontificado en que los avances científicos deben permanecer sujetos a criterios éticos y al respeto por la dignidad de las personas.
La visita a Lourdes reunió este domingo a alrededor de 150 mil personas durante la misa celebrada en la explanada del santuario. Después de la ceremonia, el papa visitó el centro Accueil Notre-Dame, donde sostuvo un encuentro con pacientes, acompañantes y trabajadores sanitarios.
León XIV concluirá este lunes 28 de septiembre su visita de cuatro días a Francia. La última etapa de la gira está prevista en Metz, donde la agenda contempla mensajes relacionados con la paz, Europa y el diálogo entre distintos sectores de la sociedad.






