Antonio Mohamed convirtió el empate 3-3 entre Toluca y Cruz Azul en un reclamo público contra el arbitraje de Katia Itzel García. El técnico escarlata sostuvo que dos jugadas debieron terminar con expulsiones para el equipo celeste y aseguró que esas decisiones influyeron en el resultado.
“De haber un árbitro normal ganamos el partido”, declaró Mohamed después del encuentro de la Jornada 10 del Apertura 2026, disputado el sábado en el Estadio Azteca, también referido como Estadio Banorte por su denominación comercial.
El entrenador de Toluca centró su inconformidad en una falta de Gonzalo Piovi sobre Paulinho. Desde su perspectiva, la acción ameritaba tarjeta roja para el defensa de Cruz Azul.
También cuestionó un contacto de Willer Ditta con un integrante del cuerpo arbitral, identificado de forma distinta en las coberturas como árbitro asistente o juez de línea. Mohamed consideró que esa jugada igualmente debía recibir una sanción mayor.
Al terminar el partido, el técnico fue a reclamarle directamente a García y recibió una amonestación. Más tarde, en conferencia de prensa, reiteró su postura y afirmó que la árbitra “no está a la altura” de un partido de ese nivel, aunque precisó que se trataba de su apreciación personal.
El 3-3 dejó a Toluca con un punto en un partido de alta producción ofensiva. Mohamed, sin embargo, sostuvo que su equipo tenía condiciones para llevarse la victoria bajo un criterio arbitral distinto.
La tensión entre el entrenador y la silbante ya tenía un antecedente cercano. El 13 de septiembre, durante un Toluca contra Atlas, ambos protagonizaron un intercambio tenso en el campo.
Hasta el corte del 27 de septiembre a las 12:25 horas, no se había localizado una postura oficial de la Comisión de Árbitros, un informe detallado del partido ni una medida disciplinaria posterior que confirmara o descartara los reclamos de Mohamed sobre las dos acciones.





