Las Series Divisionales de las Grandes Ligas comenzaron el sábado 3 de octubre con cuatro enfrentamientos: Medias Blancas de Chicago contra Guardianes de Cleveland y Yanquis de Nueva York contra Rays de Tampa Bay en la Liga Americana; Bravos de Atlanta ante Dodgers de Los Ángeles y Padres de San Diego contra Cerveceros de Milwaukee en la Liga Nacional.
En el juego que abrió la jornada en Cleveland, Chicago se puso arriba 2-0 durante la cuarta entrada. Ese marcador es parcial y el encuentro aún estaba en curso cuando se consultaron los registros disponibles.
Los abridores anunciados para ese primer partido fueron Hagen Smith por los Medias Blancas y Parker Messick por los Guardianes. Los equipos con mejor posición en la temporada regular recibieron los juegos iniciales en casa.
Las series divisionales se juegan al mejor de cinco; cada equipo necesita tres victorias para avanzar a la Serie de Campeonato. El calendario oficial fijó los Juegos 1 para el 3 de octubre y dejó la posibilidad de que los encuentros decisivos (Juego 5) se disputaran el 9 de octubre en la Liga Nacional y el 10 de octubre en la Americana.
Los cruces se definieron tras la ronda de comodines: Chicago, Nueva York y San Diego avanzaron con barridas (2-0) en sus series, mientras Atlanta necesitó tres partidos para eliminar a Filadelfia. Cleveland, Tampa Bay, Milwaukee y los Dodgers accedieron directamente a esta fase por su posición en la tabla.
En la temporada regular Milwaukee cerró con 103-59, Los Ángeles con 100-62, Tampa Bay con 98-64 y Cleveland con 85-77. Los otros tres Juegos 1 del día estaban programados para comenzar por la tarde (Atlanta en Los Ángeles; Yanquis en Tampa Bay; Padres en Milwaukee), y los Juegos 2 se habían calendarizado para el 4 de octubre en la Nacional y el 5 de octubre en la Americana.





