La dirigencia estatal de Morena en Nuevo León restó importancia a las salidas de los diputados Mario Soto y Brenda Velázquez de la bancada morenista y aseguró que no debilitan al partido en la entidad.
Anabel Alcocer, presidenta estatal de Morena, dijo que cada persona es libre de tomar sus decisiones y se limitó a comentar: “Pues que le vaya bien, ¿no? No tengo comentarios al respecto”, al asegurar que las renuncias no afectan al partido y que seguirán trabajando con quienes permanecen. Clara Luz Flores, coordinadora estatal recientemente designada, añadió: “Para servir a la patria, nunca sobra el que llega ni hace falta el que se va”.
Soto anunció su renuncia a la militancia de Morena el 30 de septiembre tras más de 11 años en el partido y se incorporó a Movimiento Ciudadano el 1 de octubre; su suplente, Francisco del Bosque, también se sumó a esa bancada. Brenda Velázquez entregó el oficio formalizando su salida del grupo legislativo de Morena el 2 de octubre a las 13:34 horas y pidió incorporarse de inmediato a Movimiento Ciudadano.
Con la llegada de Velázquez, Movimiento Ciudadano quedó con 11 diputados; PAN y PRI mantienen 10 cada uno; Morena quedó con seis. PT, Partido Verde, un legislador independiente y la llamada Bancada Independiente 4T Abierta conservan un diputado cada uno, por lo que MC se colocó como la bancada más numerosa del Congreso de Nuevo León.
Las salidas llegan en un contexto de tensiones internas: el 12 de junio Soto y el diputado Rodrigo Montemayor se ausentaron de una sesión de la Comisión Anticorrupción vinculada al inicio de un procedimiento de juicio político contra el gobernador Samuel García, lo que motivó un proceso disciplinario interno. La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena abrió en junio un procedimiento especial sancionador contra Soto y dictó medidas cautelares que incluyeron la suspensión provisional de su cargo como consejero estatal; Soto dijo que esas medidas limitaron su participación y que los señalamientos se basaron en notas periodísticas más que en hechos comprobados.
Montemayor, que dejó el grupo legislativo el 31 de agosto para asumirse como independiente, ha dicho que hubo presiones internas y que no recibiría órdenes de oficinas partidistas; esa es su versión sobre los episodios que rodearon las ausencias en junio. La designación de Clara Luz Flores como coordinadora estatal de Morena, anunciada el 28 de septiembre en el marco de la organización rumbo a 2027, se produjo pocos días antes de las renuncias y el partido ha señalado que concentrará esfuerzos en fortalecer sus cuadros de cara a la elección.
Las declaraciones de la dirigencia contrastan con los reclamos de quienes salieron: Soto planteó que el procedimiento partidista y la suspensión de sus derechos fueron determinantes en su decisión, mientras Velázquez justificó su ingreso a MC por coincidencias en la agenda legislativa para beneficiar a Nuevo León y reconoció la coordinación de la bancada naranja a cargo de Sandra Elizabeth Pamanes. No hay versiones oficiales que prueben que las renuncias alteren la estrategia electoral para 2027, y la dirigencia dice que trabajará por aumentar su representación.






