El 4 de septiembre de 2026, Cadereyta Jiménez, Nuevo León, experimentó una tormenta que incluyó la caída de granizo, en el contexto de un aviso meteorológico emitido por Protección Civil estatal. Esta alerta advertía sobre la posibilidad de lluvias, actividad eléctrica y fuertes ráfagas de viento en varias regiones del estado.
La tormenta se registró durante la tarde, y los pronósticos de Protección Civil indicaban la posibilidad de chubascos continuos en las próximas horas, afectando particularmente a la zona Sur y Montañosa, así como al Área Metropolitana y la región Citrícola. Para ese viernes ya se había estimado un 40 por ciento de probabilidad de lluvia en el Área Metropolitana, aumentándose al 60 por ciento para el sábado y descendiendo nuevamente al 40 por ciento el domingo.
En una actualización publicada el 5 de septiembre, Protección Civil de Nuevo León reiteró la vigencia de la alerta, destacando que las condiciones de lluvia continuarían, con mayor intensidad probable el sábado. La actualización también mencionó que no se descartaba la caída de granizo, especialmente en áreas serranas y del sur del estado. Las probabilidades de lluvia para el sábado se estimaron en 70 por ciento para la Región Sur y Montañosa, y 50 por ciento para el Área Metropolitana y la Región Citrícola.
Estas condiciones meteorológicas forman parte de una serie de reportes consecutivos de lluvias en la región, que afecta también a otros municipios como Monterrey, Santa Catarina, San Pedro, Escobedo, Santiago, Juárez, Hidalgo, Salinas Victoria, General Terán, entre otros. La situación se encuentra bajo monitoreo constante por parte de las autoridades.










