Rubén Alberto Curiel Tejeda, de 53 años y coordinador general jurídico de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno de Puebla, fue localizado sin vida la mañana del viernes 25 de septiembre de 2026 dentro de su camioneta en el sótano 3 del Centro Integral de Servicios (CIS) de Angelópolis. La Fiscalía General del Estado señaló que los indicios recabados hasta ahora respaldan la hipótesis de una muerte autoinfligida, aunque mantiene abiertas las diligencias para aclarar todas las circunstancias.
La necropsia practicada a Curiel determinó como causa de la muerte un traumatismo craneoencefálico severo producido por un proyectil de arma de fuego. Peritos balísticos informaron que se halló una pistola Taurus calibre .380 en el vehículo, con un cartucho en la recámara y cuatro en el cargador; además se recuperó un casquillo y una bala percutida en la mano derecha del occiso. Según la Fiscalía, los análisis balísticos establecieron correspondencia entre el arma localizada y los indicios en la escena.
Las grabaciones de videovigilancia del CIS permiten reconstruir los últimos movimientos de Curiel la noche previa al hallazgo. El jueves 24 de septiembre, cámaras lo ubicaron a las 21:01 en el tercer piso del edificio; dos minutos después volvió a aparecer en la explanada del complejo y, a las 21:07, se dirigió al sótano 3, donde estaba estacionada su Renault Duster. La Fiscalía situó el fallecimiento entre las 21:07 y las 22:00 de esa noche. El vehículo permaneció cerrado; el cuerpo fue descubierto hasta la mañana siguiente.
https://x.com/_LosTitulares/status/2104992715452866973/video/1
La esposa de Curiel, Adalit Aguilar, publicó un mensaje días después en el que dijo que su esposo había tomado la decisión de “abandonar esta vida” y pidió respeto para la familia y evitar especulaciones. En la declaración ministerial que consignó la Fiscalía, la mujer relató que la relación de pareja había terminado y que Curiel atravesaba altos niveles de estrés laboral; también señaló que semanas antes lo había escuchado decir que “se iba a morir”. Estas manifestaciones forman parte de las pruebas testimoniales que investiga la Fiscalía.
Entre las dudas que persisten está por qué no se escuchó una detonación en el complejo y por qué el cuerpo no fue localizado hasta la mañana siguiente; la FGE informó que continúa recabando declaraciones, incluida la del personal de seguridad del CIS, para aclarar esos puntos. Las autoridades militares también dijeron a la representación social que no existe registro de licencia, portación o autorización vigente para esa arma a nombre de Curiel.
En los reportes consultados se registra una discrepancia menor en la denominación del modelo del arma (aparece como PT 58S o PT 585 en distintos partes), aunque la Fiscalía subrayó que la coincidencia se refiere a la pieza y a los indicios balísticos, no a la nomenclatura.
Curiel ocupó el cargo de encargado de despacho de la Fiscalía Especializada de Combate a la Corrupción entre noviembre de 2025 y julio de 2026; posteriormente se incorporó a la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno como coordinador general jurídico. Fuentes oficiales han señalado que no se encontraron indicios de amenazas relacionadas con sus funciones públicas.
La Fiscalía reiteró que la presentación de avances periciales no equivale a la conclusión de la investigación. Las diligencias continúan para esclarecer plenamente las circunstancias del fallecimiento, incluidas las últimas pruebas por resolver y las entrevistas pendientes con testigos y personal de seguridad del CIS.






