El viaducto elevado de las nuevas Líneas 4 y 6 del Metrorrey está «prácticamente terminado», las estaciones presentan un avance de 60% y el proyecto global alcanza 80% de ejecución, afirmó Abraham Vargas, director del sistema, en una entrevista en el programa Cambios.
Vargas agregó que ya se realizan pruebas de circulación en las vías norte y sur y que, para el momento de la charla, seis trenes ya estaban en Monterrey; el séptimo venía en camino y el octavo seguía en fabricación. También dijo que, tras un convenio con el Gobierno federal, se reanudaron los trabajos en el sector de San Jerónimo, que habían estado pausados.
Respecto a obras puntuales, mencionó que en la estación Churubusco se completaron la obra civil y la electromecánica de alta tensión, pero que quedan pendientes labores de cableado, contactos de luz y la habilitación de espacios para computadoras y equipos de servicio del personal.
Los porcentajes de avance vienen registrando ligeras diferencias en comunicados previos: el secretario de Movilidad, Hernán Villarreal, informó en septiembre que el viaducto tenía alrededor de 95.6% y que las estaciones estaban en 56%; en otra comparecencia señaló que el viaducto superaba 96% y que el promedio general de las obras era 80%. Las cifras no incluyen una metodología común ni una fecha de corte idéntica, por lo que no son directamente comparables.
Las pruebas de operación en ambas vías continuaban a mediados de octubre, pero aún no se ha anunciado una fecha para iniciar ensayos con pasajeros. Vargas dijo además que las Líneas 4 y 6, junto con la conexión al Aeropuerto, abrirían al público dentro de la presente administración estatal, sin precisar día ni mes.
Entre las tareas pendientes destacaron algunas trabes por colocar en la Línea 6 y la terminación de cableado, iluminación y equipamiento en varias estaciones. En mayo de 2025 autoridades estatales y federales pactaron agilizar más de cien obras inducidas a lo largo de los 34 kilómetros proyectados para estas líneas, un acuerdo que incluyó mesas de trabajo y supervisiones periódicas para evitar afectaciones a la infraestructura urbana y servicios.
Las autoridades mantienen las pruebas en curso; la etapa siguiente será definir el inicio de pruebas con pasajeros y una fecha concreta de apertura al público.





















