La Guardia Costera de Estados Unidos sostiene que el 5 de septiembre abordó e interceptó en el mar Caribe, entre Cuba y México, al portacontenedores identificado como M/V Grace cuando, según la institución, se dirigía a Cuba transportando combustible. Tras el abordaje, la embarcación fue escoltada al puerto de Progreso, Yucatán.
La autoridad estadounidense vinculó al Grace con tácticas atribuidas a la llamada “flota fantasma” y dijo que un equipo de inspección de la Armada de México encontró grandes cantidades de combustible en los tanques de lastre, además de varios contenedores que las autoridades estadounidenses consideraron que podían contener combustible ilícito. El almirante Kevin Lunday, comandante de la Guardia Costera, advirtió que “los mares abiertos no son un santuario para la ilegalidad” y afirmó que quienes empleen tácticas engañosas no evadirán la justicia.
La Secretaría de Marina (Semar) informó el 17 de septiembre del aseguramiento en Progreso de un portacontenedores extranjero de bandera de Comoras y 100.8 metros de eslora por presuntas infracciones relacionadas con la prevención de contaminación por hidrocarburos y normas internacionales de protección del medio marino. Ese comunicado no identificó al barco por nombre ni mencionó un destino cubano para la carga.
Fuentes periodísticas identificaron al buque con el número IMO 9234422, construido en 2001 y de aproximadamente 100 metros de eslora. La Guardia Costera, sin embargo, no precisó el volumen de combustible hallado ni detalló públicamente cómo determinó que el destino era Cuba, ni si el contenido de los contenedores fue analizado y confirmado como combustible.
El episodio ocurre en el marco de un bloqueo petrolero de facto impuesto por el gobierno de Estados Unidos a Cuba desde enero de 2026, que las autoridades vinculadas al caso han señalado como factor que agravó la escasez de combustible y apagones en la isla. Además, la Guardia Costera ha registrado durante el verano boreal otros abordajes relacionados con envíos hacia Cuba: en junio informó la detención del Jaira Provider, que según la autoridad llevaba más de 200 mil galones de combustible.
En el expediente hay discrepancias: la versión estadounidense identifica al buque como M/V Grace y lo relaciona con un envío hacia Cuba, mientras que el comunicado mexicano describe el aseguramiento por presuntas infracciones ambientales sin nombrar la embarcación ni su destino. Tampoco se han dado a conocer cifras concretas sobre el combustible ni resultados de análisis que confirmen la naturaleza exacta de la carga dentro de los contenedores.
Las autoridades involucradas han hecho públicos los comunicados citados; quedan pendientes detalles técnicos sobre volúmenes, pruebas de laboratorio y las maniobras específicas que habrían caracterizado el supuesto uso de tácticas de “flota fantasma”.






