El huracán Simón, todavía en categoría 4, avanzaba la mañana del domingo 11 de octubre hacia el noroeste frente a la costa centro‑occidente de México y amenazaba con lluvias extraordinarias, vientos extremos y oleaje destructivo en Jalisco, Colima y zonas colindantes.

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El aviso del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de las 06:00 CST ubicó el centro del sistema a unos 95 kilómetros al oeste de Manzanillo y a 175 kilómetros al sureste de Cabo Corrientes, con vientos sostenidos de 240 km/h (150 mph), rachas mayores y una presión mínima de 933 mb. El NHC estimó que Simón estaría cerca de la costa o tierra adentro en el centro‑oeste de México más tarde ese domingo y permanecería muy cerca de la costa el lunes.

Los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) detallaron acumulados de lluvia superiores a 250 mm en la costa y el este de Jalisco; entre 150 y 250 mm en Colima; 75–150 mm en el sur de Nayarit; y 50–75 mm en el centro y sur de Sinaloa y el oeste de Michoacán. Además, se prevén vientos sostenidos en costas de Jalisco de 210–230 km/h con rachas de 240–250 km/h, oleaje de 8 a 10 metros y una marejada ciclónica de 1.5–2.5 metros en costas de Jalisco y Colima.

El NHC mantuvo avisos de huracán desde Punta San Telmo hasta El Roblito, incluidas las Islas Marías, y vigilancia de tormenta tropical desde Punta San Telmo hasta Lázaro Cárdenas. El SMN advirtió sobre el riesgo de inundaciones, deslaves y desbordamientos de ríos y arroyos, y recomendó alejarse de cauces, barrancas y playas, asegurar objetos expuestos al viento y acatar las indicaciones de Protección Civil y autoridades locales.

En paralelo, el ciclón Rachel había perdido sus características tropicales y se desplazaba ya sobre territorio de Estados Unidos, pero continuaba generando lluvia, viento y oleaje en Baja California. Informes consultados sitúan su centro cerca de Ensenada antes de avanzar al norte; se reportaron vientos sostenidos de alrededor de 65 km/h, rachas de hasta 85 km/h y oleaje de 4–6 metros en la costa occidental de la península. Existe una discrepancia entre fuentes sobre el estatus de alertas en la costa oriental de Baja California: mientras un reporte citó una zona de prevención de Isla San Luis a Puerto Peñasco, el aviso del NHC indicó que el gobierno mexicano había suspendido algunos avisos y vigilancias en la región —los cortes y productos consultados no permiten precisar el momento exacto del cambio.

Los datos disponibles en los avisos y boletines consignaban principalmente pronósticos y riesgos; no contenían confirmación de fallecimientos, lesiones, evacuaciones, cierres de servicios, cancelaciones de clases ni daños materiales atribuibles a Simón o Rachel.

El NHC advirtió que Simón podría debilitarse ligeramente, pero que seguiría como huracán mayor cerca o sobre la costa del centro‑oeste durante el domingo; también indicó que si el núcleo se desplazaba completamente tierra adentro podría perder intensidad con rapidez. Los avisos y vigilancias permanecían activos mientras las autoridades llaman a la población de las zonas costeras a mantenerse atenta y seguir las instrucciones de protección civil.