La directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos (ONDCP), Sara Carter, advirtió que Washington perseguirá a cualquier persona que colabore con cárteles, “no nos importa si eres el gobernador”, y pidió a México y Estados Unidos intensificar la cooperación para combatir a las organizaciones criminales.
La declaración fue parte de una entrevista publicada por Voz Media USA el 3 de octubre y retomada por la propia ONDCP el 8 de octubre. Carter fue explícita: “El presidente Trump ha sido muy claro: si ayudan o son cómplices con los cárteles, si colaboran con organizaciones terroristas extranjeras —como Estados Unidos denomina a los cárteles—, no nos importa si eres el gobernador o si eres la persona trabajando en la plaza [del cártel] en una pequeña tienda, te encontraremos, iremos por ti y nos aseguraremos de que pagues el precio”.
La advertencia no incluyó nombres ni presentó nuevas pruebas. Su difusión coincide con la presión de la administración de Donald Trump sobre México por presuntos vínculos entre funcionarios y organizaciones delictivas: el 29 de abril de 2026 el Departamento de Justicia de EU hizo pública una acusación federal contra diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, entre ellos Rubén Rocha Moya, por presunta conspiración para introducir fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina, así como delitos relacionados con armas.
La fiscalía estadounidense sostiene que los imputados habrían colaborado con la facción conocida como Los Chapitos y enumera conductas como protección a líderes del cártel, transmisión de información policial y recepción colectiva de millones de dólares. Esas son alegaciones formuladas en una acusación pendiente de proceso; legalmente los imputados se presumen inocentes. El caso fue asignado a la jueza Katherine Polk Failla en el Distrito Sur de Nueva York.
El gobierno mexicano ha solicitado a la administración estadounidense evidencias sobre las imputaciones contra Rocha Moya y los demás señalados. En la entrevista, Carter reconoció que ya existe cooperación entre ambos gobiernos, pero sostuvo que los esfuerzos deben intensificarse y llamó a “unirse” para encontrar puntos de coincidencia que permitan golpear a los cárteles.
Carter no anunció en la entrevista operaciones, fechas ni procedimientos concretos para investigar o acusar a gobernadores u otros funcionarios. La advertencia plantea un marco político y operativo más estricto por parte de Washington, pero queda sin resolver cómo se traducirá en acciones específicas ni qué pruebas adicionales presentará la justicia estadounidense en tribunales.























