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Destruyendo a la ufología

Uno pensaría que lo que más daña y perjudica al campo de la ufología son los “mercaderes del misterio”, esos que se dedican a fabricar fraudes y casos falsos por todas partes, que dan conferencias, venden libros y revistas sobre extraterrestres; o los cientos de falsos contactados que hay por todas partes.

Pero no. Lo que más daña a la ufología, y en general a todo el mundo del misterio, son los millones de fanáticos aficionados a los fraudes y engaños. Sí, ellos son el principal problema, esa gente que necesita que les digan mentiras sobre alienígenas para sentir que hay algo especial en su vida o en el universo, para no sentirse solo en el abismo existencial que hay en sus vidas.

Nadie esta negando la realidad del fenómeno OVNI, nadie. Pues hoy en día sabemos perfectamente que un objeto volador no identificado no es una nave extraterrestre o un platillo volador necesariamente. Hoy, con la avanzada tecnología de los drones y los aviones caza militares de 5ª generación, cada vez es más sencillo que la gente común no sepa qué tipo de aeronaves vuelan sobre sus ciudades y campos.

Aunque no todo lo que los aficionados captan en fotografías y videos son aeronaves de tecnología avanzada, muchas de las veces son tan solo globos, aves, insectos y, muy comúnmente, bolsas de plástico arrastradas por el aire.

De hecho, algunos pseudo-ufólogos o pseudo-investigadores basan todo su “trabajo” en este tipo de material. Se la pasan tomando video de bolsas de plástico de supermercado que se las lleva el viendo por cerros y montañas, o fotografiando aves e insectos mal enfocados. Sin embargo, ellos son el menor de los problemas, el problema sigue siendo todos esos seguidores “ufólatras” que, literalmente, idolatran los falsos mitos sobre los extraterrestres.

Uno de los engaños que más ha dañado a la ufología ha sido el fraude de los “extraterrestres en el pasado”, que desde finales de lo años 60´s algunos autores, dedicados a la mistificación, han proclamado en sus “obras”.

Nunca falta el impertinente y entusiasta aficionado que sale con la típica frase de: “Sería demasiado egoísta pensar que somos los únicos en el universo…”. Esta frase es caduca y obsoleta ante las abrumadoras evidencias descartadas y las pruebas hechas por especialistas a la Ecuación de Drake, la cual, según los últimos y más recientes estudios, señalan que todo indica que estamos solos, confirmando lo que postula la Paradoja de Fermi.

Tenemos la mente abierta a los hechos reales, a la evidencia sustentable y a todo lo que pudiera dar pistas de algo real; pero no debemos aceptar a priori ideas y conceptos surgidos de la ficción y la posverdad malintencionada para engañar gente incauta y con problemas existenciales.

No se tiene por que creer en lo que se supone es real. Por consecuencia, es ilógico e irracional creer en extraterrestres. Nadie cree en el Sol, todos sabemos que es real y que existe pues hay evidencia sustentable que así lo señala.

Igualmente, es ilógico tener que creer en cuentos de extraterrestres cuando no existe ninguna evidencia real de su existencia. No importa lo que digan astronautas, pilotos o ministros rusos; lo único que importa es que lo pudieran demostrar fehacientemente, pero ni ellos pueden demostrarlo.

Gritar o repetir una mentira mil veces no la convierte en realidad. Cada quien puede tener “su verdad”, a medias y conveniente apegada a sus ideas, pero la realidad la podemos constatar todos, esa es la única que importa.

Ni científicos ni los gobiernos ocultan pruebas de extraterrestres, todo lo contrario, son los charlatanes quienes ocultan la realidad. Deja de creer en mitos, deja de defender fraudes. Si la ufología y la búsqueda de vida extraterrestre no consiguen apoyos ni recursos, y es considerada como vil charlatanería, es por su culpa.

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