Rayados muestra su grandeza: golea 4-0 a Urawa y avanza firme en el Mundial de Clubes
Por Jagger Miranda
En los momentos donde hay que demostrar de qué está hecho un equipo con historia, Rayados no dudó. La noche en que había que ganar sí o sí, Monterrey respondió con autoridad, con fútbol y con corazón. Con una goleada 4-0 sobre el Urawa Red Diamonds de Japón, los albiazules aseguraron su pase a los Octavos de Final del Mundial de Clubes 2025 y dejaron claro que quieren algo más que solo participar.
Los primeros 15 minutos fueron parejos, tensos, de estudio. Pero también dejaron ver que este partido no sería uno más. Rayados avisó con una jugada llena de técnica entre Tecatito Corona y el “Plátano” Alvarado, cuyo remate estremeció el travesaño. Urawa respondió con un tiro de esquina que por poco se convierte en gol olímpico.
Era un duelo abierto, de ida y vuelta, pero Monterrey empezaba a ser más peligroso. Al 17′, Germán Berterame tuvo un mano a mano que el arquero japonés desvió, aunque si levantaba la cabeza, tenía a Tecatito solo a su izquierda para empujarla.
Y como si la historia se escribiera a base de decisiones, Urawa también perdonó. Al 23’, Yusuke Matsuo enfrentó a Esteban Andrada, pero apareció como héroe Ricardo Chávez con una barrida quirúrgica que evitó el primero de los nipones.
El destino empezó a inclinarse del lado albiazul. Al 27’, tras un grave error de la zaga japonesa, el “Plátano” Alvarado quedó frente al arco sin portero y la quiso hacer elegante: la bombeó… pero el balón se fue apenas por un lado. El lamento se ahogó en la tribuna.
Pero el fútbol da revancha, y la de Rayados llegó pronto. Al minuto 29, Nelson Deossa soltó un disparo fulminante desde fuera del área que venció sin piedad al arquero japonés. Golazo que abría el camino.
Y no había que dejar escapar el momento. Al 33’, Berterame no perdonó esta vez y cruzó al arquero para el 2-0. Rayados ya dominaba, ya mandaba. Y al 38’, Tecatito Corona coronó su gran primer tiempo con un derechazo desde fuera del área. Contundente. Claro. Demoledor. 3-0 y con la clasificación a la vista antes del descanso.
La segunda parte pudo haber sido aún más escandalosa. Berterame falló otro mano a mano al 51’, y Tecatito lo intentó al 58’ con una gran jugada individual que se fue apenas desviada. El cuarto gol se hacía esperar.
Al 83’, Berterame sirvió un pase de oro a José Ángel De la Rosa, que solo tenía que empujarla. Pero su toque suave fue contenido por el arquero en una atajada que evitó la goleada aún más amplia.
Y cuando parecía que la historia terminaba así, al 90+4’, Germán Berterame cerró la noche con su segundo gol, un doblete que puso el 4-0 definitivo. Fue el golpe final. El grito de un equipo que no vino a figurar: vino a competir.
Rayados ganó, gustó y goleó. Pero más allá del marcador, lo hizo con alma, con intensidad y con la convicción de que esta vez quieren ir más lejos. Con este resultado, Monterrey avanza a Octavos de Final del Mundial de Clubes, para enfrentar al Borussia Dortmund, para dejar en claro que está para cosas grandes.













