El Gobierno de Nuevo León ha dado marcha atrás a la implementación del Pase Turístico, un permiso que se había diseñado como gratuito y obligatorio para vehículos foráneos, el cual iba a entrar en vigor el 21 de octubre de 2026.
La decisión se anunció el 15 de septiembre, cuando el gobierno estatal informó que no se realizarían operativos ni sanciones por la falta del pase mientras se tramita una iniciativa para derogar la reforma que lo sustentaba.
Inicialmente, el 4 de septiembre, se habían publicado los lineamientos para el Pase Turístico, que incluían requisitos como tarjeta de circulación, licencia vigente y póliza de seguro. El permiso estaba destinado a vehículos particulares con placas foráneas o extranjeras y tendría una vigencia de 1 a 30 días por año.
La reversa a la implementación del Pase Turístico se produjo tras críticas de medios, alcaldes y legisladores, quienes señalaron que la medida podría afectar el libre tránsito y generar inconvenientes a los visitantes de otras entidades.
El gobernador Samuel García instruyó a las autoridades estatales a no aplicar sanciones y a enviar al Congreso una propuesta para derogar la reforma. Este cambio se dio en un contexto de creciente oposición política y social hacia la medida.
La situación actual es que el Pase Turístico no debe considerarse vigente, ya que la autoridad estatal ha dejado sin efecto su implementación y no se realizarán operativos de sanción mientras se avanza en la derogación legislativa.
Los próximos pasos incluyen el envío de la iniciativa al Congreso local y la definición legislativa sobre la eventual eliminación formal del esquema.








