Ricardo Anaya criticó severamente las reformas electorales del Plan B, mientras el bloque opositor se declara listo para la revocación de mandato.
El excandidato presidencial Ricardo Anaya Cortés emitió una severa crítica contra la implementación del denominado «Plan B» en materia electoral, calificando el conjunto de reformas legislativas como «un bodrio» y una «torpeza» estructural. Durante su intervención pública, Anaya argumentó que las modificaciones legales carecen de rigor técnico y vulneran la capacidad operativa de las instituciones encargadas de organizar los comicios en el país. El político queretano señaló que la redacción de la ley presenta contradicciones constitucionales evidentes que ponen en riesgo la estabilidad democrática de los próximos procesos electorales.
En paralelo a las críticas sobre la estructura del Plan B, Anaya y miembros de su corriente política afirmaron estar completamente abiertos y preparados para participar en un eventual proceso de revocación de mandato. Esta postura representa un cambio táctico en el bloque opositor, el cual busca capitalizar el descontento social generado por las políticas gubernamentales recientes. Los líderes de oposición sostienen que utilizarán los mecanismos de participación ciudadana existentes para desafiar la continuidad del proyecto político del partido en el poder, argumentando que la base electoral está exigiendo resultados tangibles.
Las declaraciones ocurren en un clima de alta polarización política nacional, donde las normativas electorales continúan siendo el principal frente de batalla entre el oficialismo y la oposición. La Suprema Corte de Justicia mantiene en revisión diversos amparos contra el Plan B, por lo que la resolución judicial definitiva impactará directamente en las reglas bajo las cuales se ejecutará cualquier consulta ciudadana de revocación de mandato a corto plazo.














