Esteban Solari salió del Estadio Jalisco con dos reclamos después del empate 1-1 entre Pumas y Atlas: el criterio aplicado en la expulsión de Adalberto “Coco” Carrasquilla y la falta de contundencia de su equipo frente al arco.
El entrenador de Pumas consideró rigurosa la tarjeta roja para Carrasquilla durante el duelo de la jornada 9 del Apertura 2026. De acuerdo con su postura, la jugada debía ser sancionada inicialmente con tarjeta amarilla, antes de esperar la revisión o confirmación del VAR.
La expulsión se convirtió en el principal punto de inconformidad del técnico tras un partido que terminó igualado en Guadalajara. Hasta el cierre de la información disponible, no se había difundido una explicación oficial del cuerpo arbitral ni una resolución disciplinaria que modificara el estatus de la roja.
Pero Solari también dirigió la mirada hacia su propio equipo. El técnico reconoció que Pumas volvió a dejar oportunidades sin convertir, pese a que, según su valoración, generó siete ocasiones de gol buenas durante el encuentro.
La autocrítica llegó en una etapa inicial de su gestión al frente de los universitarios. El empate ante Atlas mantuvo abierta la discusión por la decisión arbitral, pero también dejó sobre la mesa un problema que Solari identificó dentro de su plantel: producir llegadas no ha sido suficiente para resolver los partidos.
Atlas y Pumas se enfrentaron noche del sabado en el Estadio Jalisco, en Guadalajara, con reparto de puntos en un duelo marcado por la expulsión de Carrasquilla y las oportunidades que Pumas no logró capitalizar.










