El 15 de septiembre, se confirmó un nuevo refuerzo de seguridad en Mazatlán, Sinaloa, con la llegada de 1,800 elementos adicionales. Esta medida fue anunciada por Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum. El despliegue incluye 800 agentes de la SSPC y 1,000 de la Secretaría de Marina, y se presenta como una respuesta a la escalada de violencia en la región, que ha visto un aumento en feminicidios y homicidios.
La violencia en Mazatlán ha sido motivo de preocupación pública, con cifras alarmantes reportadas en agosto, que incluyeron 12 feminicidios y 61 homicidios dolosos. Este contexto ha llevado a las autoridades a implementar medidas de seguridad más estrictas y a reforzar la presencia de fuerzas de seguridad en el municipio.
Antes del anuncio del 15 de septiembre, Mazatlán ya contaba con un despliegue significativo de fuerzas de seguridad. Según declaraciones de la alcaldesa provisional Minerva Osuna, el 1 de septiembre se reportaron 6,000 elementos de Defensa de manera permanente en el municipio. Además, entre el 7 y el 11 de septiembre, se informó que la estrategia de seguridad local contaba con 7,700 efectivos, sumando fuerzas municipales, estatales y federales.
El operativo especial por fiestas patrias, que se lleva a cabo en Mazatlán, contempla la participación de 365 elementos y 101 unidades, lo que refleja la intención de las autoridades de mantener un control efectivo durante este periodo crítico. La alcaldesa Estrella Palacios ha enfatizado la importancia de la coordinación interinstitucional para garantizar la seguridad en puntos de alta concentración.
El anuncio del refuerzo de 1,800 elementos no debe considerarse un despliegue aislado, sino como una adición a una estrategia de seguridad ya robusta. Este nuevo contingente se suma a los esfuerzos previos y busca fortalecer la vigilancia, prevención y disuasión en Mazatlán, Culiacán y tramos carreteros.
La situación de seguridad en Mazatlán continúa siendo un tema central para las autoridades locales y federales, especialmente con la visita presidencial programada para el 20 de septiembre. Se espera que esta visita incluya anuncios adicionales relacionados con la seguridad y la infraestructura en la región.










