El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, volvió a solicitar una licencia para separarse temporalmente de su cargo mediante un oficio recibido por la Diputación Permanente del Congreso local el 22 de agosto de 2026. Esta nueva solicitud fue dada a conocer entre el 22 y 23 de agosto de 2026.
Rocha Moya pidió una licencia “con carácter indefinido, por más de treinta días”, apenas un día después de haber retomado el puesto el 21 de agosto de 2026. Anteriormente, el 1 de mayo de 2026, había solicitado otra licencia que fue aprobada por el Congreso de Sinaloa, permitiendo el nombramiento de Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina.
La solicitud actual surge en medio de versiones periodísticas que indican que el mandatario había enfrentado señalamientos e investigaciones relacionadas con acusaciones provenientes de Estados Unidos. En mayo de 2026, Rocha Moya mencionó que solicitó su primera licencia “mientras dure el proceso de investigación”.
En el oficio presentado, el gobernador afirmó que “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”. La primera licencia había sido reportada como de 112 días, mientras que la nueva solicitud no especifica una fecha de regreso y se plantea como indefinida.
La nueva licencia ha sido aprobada por el Congreso del Estado de Sinaloa, con lo que Rocha Moya queda deslindado formalmente de su cargo como Gobernador.
Este suceso causa un movimiento telúrico dentro de Morena, ya que su dirigencia nacional de inmediato se deslindo de la decisión y señalo que se trataba de una determinación personal, tanto que la presidente Claudia Sheinbaum destaco que el regreso no había sido acordado por ella.










