Monterrey, N.L. — Las sonrisas, los batazos y la pasión por el béisbol se hicieron presentes este fin de semana en las grandes finales de la Liga Naranjerita de Béisbol Infantil de Nuevo León, un semillero que continúa formando a los futuros talentos del diamante. Los campeonatos de las categorías 10-12 años y 7-9 años dejaron momentos inolvidables tanto dentro como fuera del campo.
En el Campo 1 de la Quinta Rudy Martínez, se disputó la gran final de la categoría 10-12 entre los Blue Jays y los Cachorros de Cerralvo. Fue un encuentro vibrante que mantuvo la expectativa hasta el último out, pero los Blue Jays lograron imponerse con marcador de 7 carreras por 4, coronándose campeones en una tarde llena de intensidad y entrega.
Por parte de Cerralvo destacaron peloteritos como Sebastián Mompas, Emiliano Moreno, Mateo Briones, Ricardo Sandoval, Alan Reséndez, Ismael Cavazos y Santiago Samarripa, quienes mostraron carácter y garra a lo largo del partido. También formaron parte del equipo Diego Valdés, Alex De La Fuente, Diego Arévalo, Mateo Barbosa, Iker López, Aarón Hernández, David Beltrán y Jonathan Torres.
En tanto, los Blue Jays contaron con el talento de Mario Rodríguez, Mauricio Hernández, Diego Alvarado, Miguel Salazar, Nael González, Kevin León y David Berlanga, elementos clave en su victoria. También integraron la plantilla Frances Villamizar, Adán Castro, Santiago Cuevas y Guillermo Torres.
Simultáneamente, en el Campo 2, se llevó a cabo la final de la categoría 7-9, donde los Potros de Linares mostraron un dominio absoluto ante las Aguilitas de Santa, con un contundente marcador de 12 carreras a 2, adjudicándose el campeonato con autoridad.
Los Potros estuvieron representados por los pequeños grandes jugadores: Danilo, Josué, Edgar, Dorlan, Tadeo, Mauricio, Mau de la Rosa, Lian Hernández, Javier Martínez, Adrián, Fernando Martínez, Jaún Solís y Jorge González.
Las Aguilitas de Santa alinearon con el entusiasmo de Damián Vela, Emir García, Axel Galvez, Tadi Blanco, Edson Patiño, Saíd Leal, Aarón Kini, Gael, César, Irán Camarena, Dante y Brandon, quienes demostraron esfuerzo y espíritu deportivo.
Un ambiente que vale oro
Más allá de los resultados, el verdadero triunfo estuvo en las gradas. Los padres, familiares y entrenadores se entregaron por completo, alentando a los pequeños peloteros con porras, pancartas y una energía contagiosa que envolvió todo el evento. La camaradería entre los equipos, el respeto en el campo y la emoción desbordada en las tribunas fueron prueba del valor humano que representa este tipo de torneos.
De aquí, rumbo a más alto nivel
Cabe destacar que la Liga Naranjerita, afiliada a la Asociación de Béisbol de Aficionados de Nuevo León, también funciona como un semillero natural de talentos para la R.M.B.A. (Rudy Martínez Baseball Association), academia que ha sido formadora de jóvenes con proyección en categorías mayores. Esto refuerza la importancia de seguir apostando por el béisbol infantil como cimiento del futuro deportivo de la región.















