En un Estadio Universitario vibrante, Tigres UANL y Club León ofrecieron un partido intenso que terminó 0-0, donde la garra y la entrega de los jugadores fueron protagonistas.
Ángel Correa asumió un papel protagónico en la ofensiva, mostrando su calidad, entrega y capacidad goleadora, aunque se nota que se encuentra algo solo en la delantera, y el equipo aún busca encontrar los complementos adecuados para un juego más colectivo y efectivo.
James Rodríguez tuvo una destacada actuación con algunas acciones peligrosas que demostraron su clase en el campo, aunque no logró concretarlas en gol, aunque la afición quería ver brillar más en el partido a Juan Brunetta; ambos quedaron a deber.
La participación de Sebastián Córdoba fue limitada. La afición lo aclama y reconoce su calidad, pero el entrenador ha mostrado poca confianza en él, reduciendo sus minutos en el terreno de juego.
Ángulo no participó a pesar de haberse mostrado activo en los entrenamientos. Joaquím Pereira solo ingresó tras la expulsión de Purata, mientras que Jesús Garza perdió la titularidad y entró por la lesión de Farfán, jugador que actualmente agrada más al técnico Pizarro.
Gorriran ha sido sacrificado en dos ocasiones para que Parra pueda acumular minutos bajo la regla; en esta ocasión, Gorri no logró generar impacto debido a la desventaja numérica. Gacelo López fue sustituido después de la expulsión para reacomodar la alineación y ajustar el planteamiento inicial del equipo.
Con este empate, Tigres llega a 14 puntos y se mantiene en el quinto lugar de la tabla, con un partido pendiente contra Chivas que se jugará el próximo miércoles en Guadalajara.
En la conferencia de prensa, Eduardo Berizo, técnico de León, elogió a Tigres y reconoció que su plantel se encuentra en un segundo escalón; los equipos importantes como Tigres marcan la diferencia. Por su parte, Guido Pizarro mencionó que su equipo fue superior a pesar de jugar con un hombre menos.















