Presidenta responde a denuncias sobre nacimientos de niñas menores y grandes diferencias de edad con los padres
La reciente difusión de una lista de nacimientos en la que niñas de entre 10 y 14 años figuran como madres y los padres presentan diferencias de edad de hasta seis décadas ha encendido la alarma en México. El tema cobró relevancia nacional luego de que colectivos feministas viralizaran datos oficiales de la Secretaría de Salud, evidenciando una problemática que, aunque persistente, rara vez se expone con tal crudeza: el embarazo infantil y las marcadas disparidades de edad entre progenitores
Durante la conferencia matutina de este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre la respuesta del gobierno ante estos casos. Inicialmente, Sheinbaum admitió desconocer los detalles y se refirió a la ilegalidad de los matrimonios con menores de edad, subrayando que “a menos de que haya una autorización, eso sí es delito”. Sin embargo, la prensa insistió en que la preocupación principal era el embarazo infantil, no los matrimonios forzados. Ante la presión, la mandataria reconoció la legitimidad de las demandas sociales y ordenó investigar los casos, especialmente aquellos en los que la diferencia de edad entre la madre y el padre supera los 50 años, llegando incluso a 80 en algunos registros
La Secretaría de Salud reportó al menos 30 nacimientos en 2024 donde las madres tenían entre 10 y 12 años, y los padres eran considerablemente mayores. Los casos se distribuyen en municipios de todo el país, desde el norte hasta el sur, y en algunos ejemplos la diferencia de edad es tan marcada que la madre tenía apenas 12 años y el padre 65. En Monterrey, por ejemplo, se documentaron casos donde la madre tenía 12 años y el padre 40 o 30, lo que representa una brecha de hasta 28 años
Sheinbaum instruyó al Gabinete de Seguridad y a la Secretaría de Salud a atender el asunto, reconociendo que la ley protege a los menores y que estos hechos podrían constituir delitos penales. La presidenta se comprometió a retomar el tema en futuras conferencias y a dar seguimiento a las investigaciones, subrayando la importancia de proteger a las niñas y adolescentes mexicanas
El fenómeno del embarazo infantil en México no es nuevo. Organizaciones como Save the Children han advertido sobre un ambiente hostil para niñas y adolescentes, donde persisten riesgos de desaparición, trata, feminicidio y matrimonios forzados, además de embarazos a edades tempranas. La situación mexicana se enmarca en un contexto internacional donde la protección de la infancia y la erradicación del abuso siguen siendo retos urgentes.
La sociedad civil y los organismos internacionales coinciden en la necesidad de fortalecer la prevención, la atención y la sanción de estos casos, así como de garantizar el acceso a la justicia y la protección integral de las víctimas. El gobierno federal, por su parte, enfrenta el reto de traducir el compromiso en acciones concretas y efectivas.












