La jornada que estremeció a Jalisco no fue producto de la improvisación. Fue el resultado de un operativo de inteligencia militar cuidadosamente ejecutado, con participación estratégica de la Secretaría de la Defensa Nacional y el respaldo de información compartida por autoridades de Estados Unidos, en lo que representa uno de los golpes más significativos contra el crimen organizado en los últimos años.
La operación tenía un objetivo central: localizar y neutralizar a Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, considerado durante años uno de los narcotraficantes más poderosos y buscados tanto en México como a nivel internacional.
De acuerdo con el comunicado oficial de la Sedena, la intervención fue posible gracias a trabajos de inteligencia militar combinados con cooperación bilateral. La dependencia confirmó que se recibió “información complementaria” por parte de agencias estadounidenses, lo que permitió afinar la ubicación del objetivo y ejecutar la operación en el momento preciso.
El despliegue ocurrió durante las primeras horas del día, cuando fuerzas federales se movilizaron en zonas estratégicas del estado. Al momento de ser localizado, Oseguera Cervantes habría intentado evadir la acción militar, lo que derivó en un enfrentamiento armado. Durante ese intercambio, el líder criminal resultó gravemente herido.
Fuentes oficiales coinciden en que el objetivo fue asegurado con vida tras el enfrentamiento. Bajo custodia militar, fue trasladado de inmediato en una aeronave, en un intento por llevarlo a instalaciones federales donde recibiría atención médica y quedaría a disposición de las autoridades correspondientes.
Sin embargo, su estado físico era crítico.
Durante el traslado, y antes de llegar a su destino, Nemesio Oseguera Cervantes murió a consecuencia de las heridas sufridas durante el operativo. La confirmación de su fallecimiento marcó el desenlace de una operación que durante años fue considerada una prioridad para las fuerzas de seguridad mexicanas.
El contexto médico del líder del CJNG también ha sido parte de la narrativa en torno a su estado. Desde hace tiempo, reportes de inteligencia señalaban que enfrentaba problemas graves de salud, particularmente relacionados con padecimientos renales. Aunque no existe confirmación oficial de que esta condición haya sido la causa directa de su muerte, su estado físico habría complicado su capacidad de recuperación tras resultar herido.
La reacción del CJNG no tardó en manifestarse. Tras conocerse la operación, se registraron bloqueos carreteros, incendios de vehículos y movimientos coordinados en distintas zonas, en lo que autoridades interpretaron como una respuesta inmediata de la organización criminal ante la caída de su máximo líder.
Durante más de una década, Nemesio Oseguera Cervantes consolidó al CJNG como una de las estructuras criminales más poderosas del continente, con presencia en múltiples estados del país y operaciones internacionales. Su liderazgo transformó al grupo en una organización con capacidad operativa, financiera y armada que desafió directamente al Estado mexicano.
Su muerte representa un punto de inflexión.
Especialistas coinciden en que la caída de una figura de este nivel no implica necesariamente el fin de la organización, pero sí abre un periodo de incertidumbre. El CJNG cuenta con una estructura operativa sólida, lo que podría permitir una transición interna, aunque el riesgo de reacomodos, disputas internas o episodios de violencia permanece latente.
Más allá del impacto criminal, el operativo también envía un mensaje político y estratégico. La confirmación de la cooperación entre México y Estados Unidos evidencia el nivel de coordinación internacional que existe en la lucha contra el narcotráfico, particularmente en el combate a organizaciones vinculadas al tráfico de drogas sintéticas.
El operativo federal que marcó a Jalisco no solo fue una operación militar. Fue el cierre de un ciclo que definió el equilibrio criminal en México durante los últimos años y el inicio de una nueva etapa cuyo alcance aún está por definirse.
Actualización | Los restos fueron trasladados a instalaciones federales en la Ciudad de México
Horas después del operativo, autoridades federales confirmaron que los cuerpos de Nemesio Oseguera Cervantes y dos presuntos integrantes del CJNG arribaron a las instalaciones de la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México, específicamente a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO).
El traslado se realizó bajo un fuerte dispositivo de seguridad federal, con el objetivo de garantizar la cadena de custodia, la identificación legal de los restos y el desarrollo de las diligencias ministeriales correspondientes.
El arribo a instalaciones federales forma parte del protocolo legal posterior a este tipo de operativos, en los que intervienen autoridades ministeriales para la integración formal de las investigaciones, la certificación de los hechos y el seguimiento judicial derivado de la operación.
#ÚLTIMAHORA 🚨 | Arriban a la FEMDO en #CDMX los cuerpos de «El Mencho» y dos integrantes del CJNG.
El traslado a las instalaciones de la FGR se realizó bajo un fuerte dispositivo de seguridad. Autoridades federales confirmaron el ingreso de los restos. pic.twitter.com/eCFAaSI0LI— Antonio Aponte (Peluche 🐻) (@AntonioApontete) February 22, 2026














