Ayer miércoles, en Cinépolis Galerías, fue la premiere para prensa del quinto especial de stand up de Carlos Ballarta, Tlatoani, y, me atrevo a hablar por todos, fue jodidamente genial.
En palabras del propio comediante, quien nos dio la bienvenida y contestó preguntas al final de la función, este esfuerzo conjunto con las productoras Mosqueperros Films y Vatos Cuerdos llega a todas las salas de cine a partir de este viernes con la única intención de divertir, e incomodar.
Tlatoani es un especial de stand up que mantiene el sello personal de Carlos Ballarta, una pluma afilada, inteligente, provocadora, y con un discurso social muy crítico y amargo, pero recubierto de un lenguaje coloquial, barrial y divertido… como una pastilla de liberación prolongada.
Consigue que el espectador se ría de sus propias filias, sus preferencias políticas, su rol como padres y los status sociales.
Las virtudes del capitalismo durante una invasión zombie, la imagen del rey Felipe VI mostrando orgulloso sus genitales en el Palacio Real de Madrid, y la radiografía de una familia xochimilca racista, parecieran difíciles de digerir y compaginar en 72 minutos de comedia. Pero Carlos Ballarta tiene oficio, talento y un delivery muy particular que supo perfeccionar a lo largo de sus cinco especiales de comedia.

El amor es de pvtos, Furiañera y Falso Profeta, todos en Netflix; Rebelde Comodino (en Youtube) y Tlatoani, su trabajo mas reciente y disponible cines; muestran su gradual evolución y madurez, tanto en su texto como en su desempeño sobre los escenarios nacionales y extranjeros. Esto lo convierte, no en el standupero más famoso de México seguramente, pero si en el mejor.
No se pueden perder la experiencia de ver Tlatoani de Carlos Ballarta en una sala cinematográfica, porque reírse de lo incorrecto, sabe mejor a oscuras y con un grupo de completos desconocidos, como un gangbang… pero con mucha mas comedia.















