Por Jagger Miranda
Estadio BBVA, Monterrey — Jornada 3, Liga MX Femenil
Rayadas de Monterrey mostró esta noche su jerarquía y contundencia ofensiva en casa. En un primer tiempo avasallador y con una conexión ofensiva bien aceitada, las albiazules se impusieron 4-2 a Querétaro Femenil en la jornada 3 del campeonato. Un resultado que confirma el buen momento del conjunto regiomontano y que deja en claro que en el BBVA no se regalan puntos.
Dominio desde el minuto uno
El partido comenzó con Rayadas mandando desde el primer toque. Al minuto 4, Alice Soto aprovechó un tiro libre para clavar un golazo que dejó sin reacción a la arquera queretana. Una ejecución limpia, potente, que abrió el marcador y marcó el tono de lo que vendría.
La presión alta de las locales continuó, y al 18′, Christina Burkenroad se hizo presente con una gran jugada individual: se dio media vuelta dentro del área y definió abajo, fuerte y colocado para el 2-0. Pero la estadounidense no se conformó. Diez minutos antes del descanso, al 40’, Burkenroad firmó su doblete con un disparo al ángulo que arrancó aplausos en todo el estadio. Gol de delantera letal, sin rodeos.
Antes de irse al vestidor, Rayadas encontró otra oportunidad tras una falta en el área. Penal al 45+1, y en el 45+2, la australiana Emily Gielnik, en su debut como rayada en casa, convirtió desde los once pasos. Precisa, tranquila, contundente. 4-0 al descanso. Partido prácticamente resuelto en 45 minutos.
Gallos quiso despertar… pero fue tarde
Para el complemento, Rayadas bajó una marcha y Querétaro intentó empujar. Al 78’, Alex Herrera descontó para las visitantes con otro buen gol de tiro libre, directo desde fuera del área, sorprendiendo a la arquera local y firmando el 4-1.
Ya en los minutos finales, la número 16, Emily Flores, encontró un espacio y definió para marcar el segundo de Querétaro y sellar el 4-2 definitivo. Una reacción tardía, pero decorosa, que al menos les permitió maquillar el marcador.
Una victoria que reafirma el paso de Rayadas
Rayadas hizo lo necesario y más durante la primera mitad. Con goles de gran manufactura, el debut anotador de Gielnik, y una Burkenroad en estado fino, el equipo de casa se quedó con una victoria sólida, que deja buenas sensaciones rumbo a lo que viene.
Querétaro mostró carácter en el cierre, pero el daño estaba hecho desde el arranque. En esta liga, conceder 45 minutos ante un rival como Rayadas es una sentencia.















