El Director Técnico felino defendió la institucionalidad del club regiomontano ante los señalamientos del delantero.
El Director Técnico de los Tigres de la UANL, Guido Pizarro, fijó una postura oficial en defensa de la gestión administrativa del club regiomontano tras las recientes declaraciones de Nicolás Ibáñez. El estratega, quien consolidó su liderazgo en el banquillo tras la salida de Veljko Paunovic hace años, señaló que los procesos de transferencia y comunicación interna se ejecutan bajo estándares profesionales y de transparencia institucional.
Durante su comparecencia, Pizarro subrayó que la directiva, encabezada por Mauricio Culebro, actúa priorizando el bienestar colectivo del plantel por encima de intereses individuales. Estas precisiones surgen luego de que Ibáñez cuestionara públicamente las «formas» de su salida del equipo de San Nicolás, alegando falta de claridad en el trato recibido por parte de los altos mandos deportivos durante el proceso de su transferencia.
El timonel felino enfatizó que el vestidor mantiene una visión de respeto absoluto hacia las decisiones corporativas. Según el estratega argentino, la institución ha mantenido criterios estables de comunicación, por lo que las diferencias personales manifestadas por exintegrantes no deben comprometer la integridad de la marca Tigres. Esta intervención técnica busca reducir la fricción mediática generada por el delantero, quien señaló directamente a los directivos Gerardo Valenzuela y Mauricio Culebro por el manejo operativo de su baja.
Las implicaciones de este pronunciamiento se centran en preservar la armonía del grupo de cara al cierre del torneo Clausura 2026. Pizarro reiteró que su labor se enfoca en la disciplina y la ejecución táctica, delegando los temas contractuales a la administración. El proceso posterior incluirá reuniones privadas con el plantel actual para evitar que distracciones externas impacten el rendimiento deportivo en las jornadas finales.















