(CIUDAD DE MÉXICO) – En una de las jornadas diplomáticas más tensas de los últimos años, el Gobierno de México fijó hoy su postura definitiva ante la operación militar estadounidense en Caracas, calificándola como una «violación flagrante» a la soberanía latinoamericana. La respuesta oficial, encabezada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y respaldada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, no solo condena los hechos en Venezuela, sino que sirve como escudo ante las amenazas veladas de intervención lanzadas desde Washington contra nuestro país.
A través del Comunicado No. 001/2026, la administración mexicana rechazó «enérgicamente» las acciones unilaterales ejecutadas por las fuerzas armadas de Estados Unidos. El texto es contundente al señalar que el ataque contra objetivos en territorio venezolano constituye una «clara violación del artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)», que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado.
La presidenta Sheinbaum, alineada con la histórica vocación pacifista de México, hizo un «llamado urgente» a respetar el derecho internacional. «América Latina y el Caribe es una zona de paz», subrayó el gobierno en su mensaje oficial, advirtiendo que cualquier acción militar extranjera «pone en grave riesgo la estabilidad regional». Esta declaración no es menor, pues surge en respuesta directa a la retórica del presidente Donald Trump, quien horas antes insinuó que los cárteles en México podrían justificar una acción similar.
Ante este escenario, la SRE enfatizó que «el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas» para resolver conflictos, desmarcándose de cualquier solución armada. Además, México instó a la ONU a actuar «inmediatamente» para frenar la escalada de violencia y facilitar una salida pacífica, ofreciendo su diplomacia como puente para la mediación.
Para los mexicanos en la zona de conflicto, la Cancillería ha activado protocolos de emergencia a través de su Embajada en Caracas, manteniendo comunicación permanente y habilitando líneas directas (+58 412-2524675) para asistencia consular.
Con esta postura, México traza una línea roja ante la Casa Blanca: condena la invasión al sur, rechaza las amenazas al norte y reafirma que su soberanía no está sujeta a negociación ni a «ayudas» militares no solicitadas.














