CIUDAD DE MÉXICO. — El telón de la comedia mexicana ha descendido lentamente este viernes con la confirmación del fallecimiento de Eduardo Manzano, una de las figuras más polifacéticas y queridas del entretenimiento en México. A los 87 años de edad, el actor que dio vida a personajes inmortales como Gordolfo Gelatino y, más recientemente, al entrañable Don Arnoldo López Conejo en Una Familia de Diez, falleció el pasado 4 de diciembre de 2025, dejando un vacío irremplazable en la cultura popular.
El adiós de un gigante
La noticia fue confirmada durante la mañana de este viernes 5 de diciembre por su hijo, el también actor Lalo Manzano Jr., quien utilizó sus redes sociales para compartir un emotivo mensaje que resonó profundamente entre seguidores y colegas.
«Hoy el escenario de la vida ha bajado el telón. Mi padre, un comediante querido por miles y un ser humano admirado por todos los que lo conocieron, ha partido de este mundo. Fue un hombre extraordinario, bondadoso, inteligente y con un corazón tan grande como su talento», expresó Manzano Jr. en el comunicado oficial.
Aunque la familia no ha especificado las causas exactas del deceso, se sabe que la salud del histrión había mermado en los últimos años. En 2021, Manzano enfrentó una severa infección biliar que lo mantuvo hospitalizado, un episodio que, según reportes cercanos, marcó el inicio de un deterioro físico paulatino. En sus últimas apariciones públicas en las instalaciones de Televisa, se le había visto en silla de ruedas, aunque siempre manteniendo el buen humor que lo caracterizaba.

De ‘Los Polivoces’ a la nueva generación
La carrera de Eduardo Manzano no puede entenderse sin mencionar la época dorada de «Los Polivoces», el dúo cómico que formó junto a Enrique Cuenca en las décadas de los 60 y 70. Juntos, revolucionaron la televisión mexicana con una capacidad de imitación y creación de personajes que hasta la fecha sigue siendo referencia.
Manzano no solo hacía reír; construía identidades. Desde la irreverencia de Agallón Mafafas hasta la sátira social del Wash & Wear, su versatilidad le permitió transitar del sketch clásico al cine y, décadas más tarde, reconquistar a una audiencia completamente nueva.
Su renacer artístico llegó de la mano de Jorge Ortiz de Pinedo con la serie Una Familia de Diez. Allí, interpretando al «Abuelo Arnoldo», Manzano demostró que el talento no tiene vigencia, popularizando nuevas frases y convirtiéndose en el abuelo favorito de la televisión contemporánea gracias a su eterna búsqueda de tamales y su humor blanco.

Reacciones del gremio artístico
El impacto de su partida ha generado una ola de reacciones inmediatas. Jorge Ortiz de Pinedo, productor y compañero de escena, anunció que las emisiones de este fin de semana de sus producciones estarán dedicadas a la memoria de «El Polivoz».
Por su parte, Mariana Botas, quien interpretó a su nieta «Martina» en la ficción, compartió un desgarrador mensaje: «Fuiste y siempre serás mi abuelito porque tú y yo sabemos que así fue. Me duele en el alma tu partida».
La Asociación Nacional de Actores (ANDA) también se pronunció, lamentando la pérdida de quien consideran una «primerísima figura de la comedia».
Eduardo Manzano deja un legado de más de 60 años de trayectoria, una escuela de comedia basada en el ingenio y una familia, tanto de sangre como artística, que hoy le aplaude de pie por última vez.
Descanse en paz, Eduardo Manzano (1938-2025).














