Tras 38 días de incertidumbre y exigencias de justicia, las autoridades confirmaron la detención de Gabriela «N», la enfermera señalada como responsable de atropellar y causar la muerte del motociclista Roberto Hernández. Ante la noticia, Wendy Leyva, viuda de la víctima, emitió sus primeras declaraciones, dejando claro que su prioridad no es una compensación económica, sino la aplicación estricta de la ley y una sentencia condenatoria para la responsable.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, en coordinación con autoridades de Oaxaca, logró la aprehensión de Gabriela «N» en el municipio de Heroica Ciudad de Ejutla de Crespo, donde se mantenía oculta para evadir la acción penal. La imputada fue trasladada la madrugada de este martes al penal de Santa Martha Acatitla, donde quedó a disposición del juez de control que libró la orden de aprehensión por el delito de homicidio calificado.
En entrevista tras confirmarse la captura, Wendy Leyva expresó un alivio parcial, aunque subrayó que el proceso legal apenas comienza. La viuda fue contundente al rechazar cualquier posibilidad de un acuerdo reparatorio financiero, enfatizando que el dinero no reparará la pérdida de su esposo. Leyva declaró a medios nacionales que su único deseo es que la detenida pague con cárcel por sus actos, esperando que el proceso judicial avance sin contratiempos hasta lograr una sentencia firme.
El caso conmocionó al país el pasado 3 de enero, cuando Roberto Hernández, de 52 años y repartidor de productos lácteos, fue embestido por un vehículo Honda City azul en el cruce de Eje 6 Sur y Periférico Oriente, en Iztapalapa. Lo que agravó la situación y generó indignación social fue que la conductora no detuvo la marcha tras el impacto; por el contrario, arrastró la motocicleta y el cuerpo de la víctima por una distancia considerable antes de huir y abandonar el vehículo en una calle aledaña. Roberto se dirigía a recoger a su esposa al trabajo cuando ocurrió el fatal incidente. Ahora, con «Gaby N» tras las rejas, la familia Hernández Leyva se mantiene vigilante del proceso para asegurar que el caso no quede impune.















