La decisión del gobierno mexicano de limitar operaciones en el AICM ha generado tensiones.
Durante 2023, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) desestimó en varias ocasiones las solicitudes formuladas por Estados Unidos para revisar o ajustar la orden que establece el traslado del tráfico de carga aérea del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) hacia el nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Esta directriz, que también incluye la reducción de horarios para vuelos de pasajeros en el AICM, ha suscitado inquietudes y críticas entre aerolíneas estadounidenses, en particular FedEx Express y UPS Airlines.
Ambas empresas han calificado la decisión del gobierno mexicano como anti-competitiva, argumentando que la reubicación de los vuelos de carga perjudica sus operaciones, así como la conectividad aérea entre ambas naciones. Esta situación ha agudizado las tensiones en las relaciones aéreas bilaterales, lo que podría tener repercusiones en los acuerdos comerciales y operativos entre México y Estados Unidos.
Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, ha afirmado que los vuelos de carga no regresarán al AICM, defendiendo la postura del gobierno federal en esta cuestión. Además, Sheinbaum ha indicado que se abrirá un espacio de diálogo en el momento en que Estados Unidos emita una notificación formal al respecto, lo que deja entrever que, por el momento, el gobierno mexicano mantendrá su enfoque actual sin cambios.
En resumen, la decisión del gobierno de AMLO de limitar las operaciones del AICM para vuelos de carga y de ajustar los horarios de operación ha generado un clima de tensión con Estados Unidos y ha levantado voces críticas sobre las implicaciones para la competitividad y la operatividad de las aerolíneas internacionales en la región. Este escenario exige un seguimiento continuo para observar cómo evoluciona la relación y cómo ambas partes pueden encontrar puntos de acuerdo.














