Al finalizar, el técnico azulcrema André Jardine destacó la fortaleza mental de sus jugadores:
En una noche intensa en el Estadio Universitario, el América demostró carácter y temple al remontar un marcador adverso para vencer 3-1 a Tigres, en duelo correspondiente a la jornada 5 del Apertura 2025 de la Liga MX.
El encuentro comenzó con el empuje regiomontano. Apenas al minuto 5, Juan Brunetta encendió la ilusión felina con un disparo certero que hizo vibrar a los más de 40 mil aficionados en el Volcán. Sin embargo, el ímpetu inicial no fue suficiente para frenar a las Águilas, que supieron mantener la calma para darle la vuelta al resultado.
Antes del descanso, Erick Sánchez apareció con un cabezazo letal para igualar el marcador al minuto 40. Ya en el complemento, el mismo mediocampista selló su doblete al 58 con un potente disparo desde fuera del área que silenció a la tribuna auriazul. Minutos más tarde, un centro de Alejandro Zendejas fue desviado por Nahuel Guzmán y se convirtió en el tercer gol azulcrema al 69’, asegurando la remontada visitante.
El triunfo colocó a América en el tercer lugar de la tabla con 11 puntos, reafirmando sus aspiraciones de protagonismo en el torneo. Para Tigres, la derrota significó perder el invicto, aunque mantiene el reto de recomponer el camino en casa y seguir luchando por los primeros puestos.
Además, el resultado reafirma la paternidad del América sobre Tigres en los últimos años, pues los azulcremas han sabido imponerse en los duelos clave, tanto en fase regular como en liguilla, manteniendo una clara superioridad reciente en esta rivalidad.
En el plano individual, Tigres volvió a fallar en ofensiva. Jugadores importantes como Oziel Herrera, Ángel Correa y Nicolás Ibáñez pasaron totalmente desapercibidos, sin aportar soluciones en ataque. A esto se suma la situación de Sebastián Córdova, quien parece borrado por decisión técnica, sin tener minutos ni protagonismo en lo que va de la temporada, panorama que preocupa a la afición felina.
Más allá de lo deportivo, la pasión se desbordó en algunos sectores de la tribuna, donde se registraron conatos de riña. Golpes, empujones y tensión obligaron a la intervención de seguridad, y al menos un par de personas fueron detenidas. También se reportaron incidentes a las afueras del estadio, aunque no hubo heridos de gravedad.
Al finalizar, el técnico azulcrema André Jardine destacó la fortaleza mental de sus jugadores:
“Es una victoria que será muy importante a lo largo del torneo, nos da confianza y demuestra que este equipo sabe levantarse ante la adversidad.”
El próximo reto para Tigres será internacional: enfrentarse al Inter de Miami, donde se toparán con Lionel Messi. Más allá de lo mediático, será una oportunidad para que el equipo felino muestre que está listo para competir al más alto nivel.














