Un deslave causado por las lluvias del jueves 1 y viernes 2 de octubre reblandeció el talud de un tramo aún en construcción del Parque Lineal del río Santa Catarina, junto a la avenida Constitución, dejando parte de la obra expuesta bajo el viaducto de la Línea 4 del Metro.
El desprendimiento, localizado después de Venustiano Carranza y antes del Puente de la Virgen, dejó una pipa de servicio de obra en posición inestable, prácticamente suspendida sobre el material desprendido; la unidad no llevaba personas a bordo y fue retirada el viernes poco después de las 13:00 horas. No se reportaron lesionados.
La administración estatal señaló que el daño está localizado en el talud del cauce, que la carpeta del carril exprés de Constitución no presentó daños y que la estabilidad del viaducto de la Línea 4 no está comprometida. Por su parte, el municipio de Monterrey acordonó la zona, colocó sellos de suspensión en la franja de trabajos y dijo que la inestabilidad del terreno representaba un peligro para quien transitara por el área.
Las lluvias asociadas al frente frío número 1 dejaron acumulados superiores a 170 milímetros en la estación de Monterrey durante el episodio, según datos estatales. La afectación por el deslave se estimó en alrededor de 100 metros de longitud en observaciones realizadas la mañana del sábado.
Tras la inspección municipal, las autoridades locales anunciaron que notificarían el procedimiento a dependencias municipales y a Protección Civil estatal, y que exigirían a los responsables de la obra estatal un dictamen técnico detallado y la remediación del área. El Gobierno estatal dijo que rehabilitaría el talud cuando las condiciones meteorológicas lo permitieran y estudia la colocación de gaviones como alternativa para reforzar los taludes.
El tramo afectado forma parte de una intervención en proceso del Parque Lineal; la administración estatal describió las rampas actuales como una solución provisional mientras se concluyen las adecuaciones relacionadas con el sistema pluvial de la avenida Venustiano Carranza. No se localizó un dictamen técnico público que permita conciliar las evaluaciones estatales y municipales sobre el riesgo en el sitio.
Durante la madrugada se reportó que la pipa, retirada el viernes a primera hora, había sido reacomodada en la noche; no hay información pública sobre quién la movió ni a qué hora exacta. El sábado por la mañana todavía se observaban taludes expuestos y material desprendido hacia el cauce, y no se registró personal trabajando ni resguardando el área en ese momento.
El choque entre la versión estatal, que descarta riesgos para la circulación en el carril exprés, y la actuación municipal, que suspendió trabajos y acordonó el sector por seguridad, deja pendiente la publicación de un dictamen técnico que determine la magnitud del daño y las medidas correctivas necesarias. Mientras tanto, las labores de rehabilitación dependerán de que las condiciones climáticas permitan el ingreso seguro de personal al cauce.
La autoridad municipal anunció que exigirá la remediación a los responsables de la obra estatal; el gobierno estatal, además de evaluar soluciones como los gaviones, advirtió que la configuración actual del tramo no corresponde a la solución definitiva prevista para el parque y el sistema pluvial.
Quedan por conocerse el dictamen técnico solicitado y el plan de trabajo detallado para la reparación del talud y la protección del tramo bajo la Línea 4.






