Cristina Romero Álvarez anunció que emprenderá acciones legales por hechos ocurridos durante la fiesta de cumpleaños de su hijo, el 27 de septiembre, en el centro nocturno El Palomazo, en Ciudad de México. En un comunicado fechado el 29 de septiembre y respaldado por Abogados CUR, afirmó que sufrió “tocamientos y roces corporales sin mi consentimiento”.
El comunicado identifica a tres personas por iniciales y nacionalidad: N.A.D. (española), A.F.R. (argentina) y L.E.G.G. (mexicana). Coberturas periodísticas han vinculado esas iniciales con Naim Darrechi, Agustín Fernández y, en algunos casos, con Luis Eduardo Guillén —conocido como “Suavecito”—; sin embargo, el texto difundido públicamente no incluye nombres completos.
Videos que circularon en redes muestran a Darrechi bailando muy cerca de Romero durante la celebración. El 28 de septiembre Darrechi reconoció en una transmisión que “bailó muy pegado” y calificó su comportamiento como irrespetuoso; en otra intervención dijo que no notó que ella estuviera incómoda y que percibió consentimiento. En un audio filtrado se le escucha describiendo el contacto con expresiones que han sido difundidas en redes.
Agustín Fernández publicó una disculpa dirigida a Romero y su familia, que luego eliminó; en transmisiones posteriores dijo que no buscó faltarle al respeto. Abelito, el festejado, rechazó públicamente las faltas de respeto hacia su familia y aseguró que su equipo legal revisaba el caso.
Romero pidió que la “autoridad competente” investigue y determine responsabilidades. Al corte del 30 de septiembre no se ha confirmado públicamente la presentación formal de una denuncia ni se han reportado actuaciones de autoridad relacionadas con el caso.
El comunicado no especifica ante qué instancia se presentarán las acciones ni fija una fecha para hacerlo. En términos legales, el artículo 176 del Código Penal de Ciudad de México contempla el abuso sexual en actos de naturaleza sexual sin intención de cópula y establece penas que van de uno a seis años, pero la calificación jurídica de los hechos corresponde a las autoridades que eventualmente reciban la denuncia.
Poco después de la difusión del comunicado, Darrechi salió de México y reportes señalaron que llegó a Argentina; él explicó su desplazamiento como el inicio de un viaje alrededor del mundo. La diferencia central entre las versiones es la existencia o no de consentimiento: Romero sostiene que hubo tocamientos sin consentimiento; Darrechi inicialmente admitió un comportamiento “irrespetuoso” pero luego dijo que no notó molestia.
Qué falta por saberse: si Romero presentará formalmente la denuncia ante una autoridad y, en tal caso, qué determinaciones se adopten. Por ahora el caso se mantiene en una etapa de anuncio público y versiones contrapuestas, con investigaciones y posibles acciones legales pendientes de confirmación oficial.





