La presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, sostuvieron una reunión privada y breve el 19 de septiembre en Ciudad Juárez, un encuentro solicitado formalmente por la mandataria estatal cuatro días antes, en medio de diferencias entre ambos gobiernos, principalmente en materia de seguridad.
El resultado público de la conversación fue la disposición a mejorar la comunicación. No se informó de una minuta, acuerdos detallados, compromisos con plazos ni medidas conjuntas sobre los asuntos que Chihuahua llevó a la mesa.
Tras el encuentro, Campos dijo que la reunión era necesaria después de meses de diferencias y aseguró que ambas hablaron y se escucharon con franqueza y firmeza.
Sheinbaum, por su parte, señaló que, si hubo alguna violación a la ley, debe procederse conforme corresponda, y afirmó que la gobernadora coincidió con esa postura. Las fuentes revisadas no precisan qué hecho concreto motivó esa declaración ni reportan el inicio de una investigación o procedimiento específico.
La petición de reunión fue enviada por Campos mediante un oficio recibido por Presidencia el 15 de septiembre. En el documento planteó abordar la seguridad en Chihuahua, el agua, las presas, el Tratado de Aguas de 1944, el gusano barrenador y la exportación de ganado.
También propuso acompañar a Sheinbaum a una sesión de la Mesa Estatal de Seguridad en la Torre Centinela. Sin embargo, no hay confirmación pública de que esa reunión conjunta se haya realizado durante la visita presidencial.
Antes de ver a la gobernadora, Sheinbaum había anticipado que sería un encuentro breve y que los planteamientos de Chihuahua tendrían seguimiento institucional a través de la Secretaría de Gobernación, encabezada por Rosa Icela Rodríguez.
La seguridad concentraba el principal punto de fricción entre los gobiernos federal y estatal, en un contexto marcado por la polémica sobre la presencia de agentes estadounidenses vinculados con un operativo dentro de Chihuahua.
Hasta el momento, los temas de fondo seguían sin una resolución pública. La reunión dejó abierto un canal de comunicación entre la Presidencia y el gobierno estatal, mientras Gobernación quedó a cargo del seguimiento de las solicitudes planteadas por Campos.










