Los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano (MC) han solicitado que la próxima gubernatura interina de Sinaloa no represente una continuidad del grupo político asociado al actual gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya. La discusión sigue activa en el ámbito político, mientras que el Partido Acción Nacional (PAN) advirtió que no actuará como ‘comparsa’ en el proceso de nombramiento.
La situación actual se desarrolla en un contexto donde el Congreso de Sinaloa es la instancia encargada de definir el nombramiento interino. El 23 de agosto de 2026, se publicaron reportes sobre el rechazo de PRI y MC a que el cargo sea ocupado por candidatos relacionados con el gobierno saliente. Ambas fuerzas políticas coincidieron en la exigencia de que el nuevo gobernador interino tenga un perfil ‘libre de conflictos de interés’ y que no represente continuidad del grupo de Rocha Moya.
En las coberturas más recientes, la diputada priista Irma Moreno advirtió que votarán en contra si se considera la continuidad de Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina. La dirigente estatal del PAN, Wendy Barajas, también se refirió a la situación, al calificar el posible nombramiento de Bonilla como ‘darle continuidad al mismo grupo político’.
La gobernadora interina anterior, Yeraldine Bonilla Valverde, había ocupado el cargo antes de regresar a la Secretaría General de Gobierno. La licencia solicitada por Rocha Moya había suscitado debate jurídico respecto a su duración y el mecanismo a seguir para cubrir su ausencia temporal.
En el desarrollo de esta situación, el 24 de agosto de 2026, se reportaron protestas en Palacio de Gobierno en Culiacán, manifestando el descontento respecto a la continuidad del rochismo dentro de la política estatal. Noroeste, uno de los medios locales, informó que el nuevo gobernador interino deberá ocupar el cargo hasta el final del sexenio según lo señalado por Claudia Sheinbaum.
El asunto sigue abierto y sin un nombramiento confirmado dentro de las 24 horas siguientes a la discusión inicial, mientras el Congreso de Sinaloa continúa con la responsabilidad de definir el próximo liderazgo interino.










