El grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Congreso de Sinaloa solicitó el 23 de agosto de 2026 que la persona que asuma la gubernatura interina no tenga vínculos con grupos políticos relacionados con el actual gobernador Rubén Rocha Moya, así como intereses partidistas de Morena.
La coordinadora de la bancada priista, Irma Moreno Ovalles, enfatizó que el perfil del nuevo gobernador o gobernadora interina debe ser “independiente” y “alejado de disputas partidistas”, destacando la necesidad de que esta figura priorice la atención a las necesidades del estado.
Este planteamiento se da en el marco del debate sobre la sucesión o designación temporal de la gobernatura en Sinaloa, donde el PRI expresa su exigencia para que no se repita una conducción vinculada a los intereses del partido en el poder.
Moreno Ovalles especificó que la elección debe recaer en una persona “sin conflictos de interés”, capaz de abordar la agenda estatal de manera efectiva.
La información más reciente disponible indica que no se ha confirmado quién ocupará la gubernatura interina, lo que deja abierta la situación mientras se avanza en el proceso.










