En Allende, Nuevo León, el alcalde Eduardo Leal ha tomado una postura firme contra la contaminación del Río Ramos, advirtiendo sobre la aplicación de multas y sanciones a aquellas personas que son sorprendidas dejando basura en el afluente. Esta medida se origina de un comunicado emitido el 19 de abril de 2025, donde se plantearon acciones para abordar la acumulación de desechos en la zona.
Recientes reportes, datados en julio de 2026, han confirmado que el municipio ha pasado de la advertencia a la ejecución de sanciones concretas. Estas incluyen detenciones de infractores y la imposición de trabajos comunitarios obligatorios, donde quienes son sorprendidos tirando basura deben participar en labores de limpieza del río como forma de castigo. Las autoridades locales informaron que estas medidas buscan promover un respeto y cuidado del cuerpo de agua.
Las acciones del edil se han visto complementadas por un reforzamiento de la vigilancia en la zona. Tanto el alcalde como su administración han estado difundiendo imágenes y mensajes públicos para alertar a la población sobre la importancia de mantener limpio el río. La autoridad ha actuado de manera contundente para prevenir que la situación de suciedad se agrave.
Esta preocupación por el Río Ramos no es nueva, ya que ya en 2024 se había documentado una presión ambiental en la misma área debido al alto flujo de visitantes y el desecho de basura. En ese momento, el municipio decidió limitar los accesos y contempló implementar cobros para el mantenimiento, lo que sentó las bases para las actuales sanciones y el énfasis en el control de esta problemática.
En este contexto, las acciones del gobierno municipal a partir de 2025, así como las más recientes implementaciones de julio de 2026, demuestran un enfoque decidido hacia la protección del medio ambiente y la sanción de prácticas perjudiciales que afectan al Río Ramos.









